QUIEN
FUE ANTONIO RAIMONDI, NUESTRA I.E. Nº 80631 LLEVA SU NOMBRE
@
Daniel
Jhony Dionicio Gonzales (*)
Nuestra
Institución Educativa N° 80631 de Perla de Macabí, Distrito de Razuri de la
Provincia de Ascope – La Libertad, lleva el nombre “ANTONIO
RAIMONDI”, Pero, quien fue este personaje?.
Antonio
Raimondi, no fue peruano, pero amó al Perú y lo consideró su segunda patria, él
nació el año 1824 en Milán (Italia), fue
un sabio e investigador, sus trabajos
como naturalistas se centraron, durante gran parte de su vida, en el Perú,
donde desarrolló múltiples investigaciones, descubrimientos y publicaciones
hasta el final de sus días, en 1890. Aun cuando sus aportes al estudio de
nuestra diversidad en flora y fauna son enormes, su recuerdo ha llegado hasta
nuestros días a través de un error de la historiografía oficial: en algún momento
se le atribuyó la frase “el Perú es un mendigo sentado en un banco de oro”, que
hoy es repetida hasta la saciedad por periodistas, políticos y profesionales de
todo tipo de disciplinas. La frase, que alude a las incalculables riquezas
naturales que tiene el país y a su desaprovechamiento permanente por parte del
peruano (en general) -la imagen de “estar sentado” se asocia tanto a la pereza
como a la inacción, a la falta de visión-, proviene de la sabiduría popular de
la época, y el mismo Raimondi la habría repetido en más de una
ocasión, aunque nunca la consignó en sus escritos. En su honor se han
abierto escuelas, calles y museos con su nombre, lo mismo que dos de sus
descubrimientos: un monolito Chavín y una puya gigante, que crece en las alturas
peruanas y bolivianas.
Antes
del aporte científico de Antonio Raimondi había escasas, cuando no
inexistentes, investigaciones sobre todas las riquezas originarias del país.
Por esta razón, y para efectuar estudios naturalistas, Antonio
Raimondi decidió venir al Perú en 1850. Era 28 de julio cuando, a los 25
años, el joven italiano llegó al Callao.
Desde
pequeño demostró un interés particular hacia la naturaleza y una inclinación
por los viajes. De hecho, en su juventud se deleitaba leyendo acerca de las
grandes exploraciones de James Cook, Cristóbal Colón, Alexander von Humboldt y
desarrolló particular interés hacia América del Sur.
“Su
proverbial riqueza, la variedad de su territorio, que parece reunir en sí
misma, en las dunas de la costa los áridos desiertos del África, en las amplias
punas las monótonas estepas de Asia, en las altas cumbres de la cordillera las
gélidas regiones polares y en las densas selvas de la montaña la ferviente y
exuberante vegetación tropical, me persuadieron a preferir el Perú como campo
de exploración y de estudio”, dijo el mismo Raimondi en una
entrevista.
Raimondi vivió
en Perú cuarenta años, la mitad de los cuales dedicó a viajar por todas sus
regiones y la otra mitad en organizar y publicar todas sus investigaciones y
hallazgos. Recién llegado a Perú se le ofreció la oportunidad de
sistematizar la colección de botánica, biología y minería de la Escuela de
Medicina del Colegio Independencia donde, años después, impartió clases
de Historia Natural Médica y de Química Analítica, hasta que, en 1866,
fuera proclamado decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Mayor de
San Marcos, en la que había obtenido el título de Doctor en Ciencias Naturales,
en 1862.
Durante
sus viajes hizo muchos descubrimientos, especialmente en el departamento de
Áncash. Allí halló la famosa estela que hoy lleva su nombre, un monolito de
granito de casi dos metros y decorado con dibujos típicos de la cultura Chavín.
A casi 4 mil metros de altura, descubrió también una especie andina de plantas:
la porretia gigantea, denominada sucesivamente PUYA
DE RAIMONDI, también en su honor, una planta que llega a los diez
metros de altura y resalta por su verde en medio de un entorno árido y seco. En
1873 publicó el libro El departamento de Áncash y sus riquezas naturales.
Lleva su nombre también un ave: el cortarrama peruano, es decir
la Phytotoma Raimondi.
Raimondi fue
un coleccionista
sin igual, consta que recolectó 20 mil plantas, 11 mil animales, 3 mil
ejemplares de rocas y minerales y 2 mil fósiles. Se cuenta que, durante la
Guerra del Pacífico, en vista de la ocupación de Lima por las fuerzas armadas
chilenas, fue a la San Marcos y cogió los minerales y los ejemplares botánicos,
que había vendido a la Universidad, y los llevó a su casa para defenderlos,
rechazando así las propuestas de llevarlos fuera del país para resguardarlos,
ya que –según decía- estos pertenecían al Perú y aquí debían quedarse. El mismo
acto de quedarse durante la guerra habla del cariño que ganó de los limeños.
Además, en una época en que los confines con los países limítrofes no eran
claros, su actividad de geógrafo y cartógrafo era muy requerida. De hecho sus
mapas fueron utilizados por Mariano Felipe Paz Soldán en su Atlas Geográfico
del Perú, publicado en París, en 1865.
La
obra más conocida de Raimondi es EL PERÚ, un proyecto
enciclopédico en veinte volúmenes que iba a coleccionar todos los hallazgos en
botánica, mineralogía, geología, etnografía, geografía y zoología hechos en sus
viajes. Hasta su muerte se publicaron solo tres volúmenes. Los primeros dos
entre los años 1874 y 1876 y el tercero en 1880. La dedicatoria del primero
es A la juventud peruana, de hecho Raimondi quería que
todos los peruanos conocieran su patrimonio natural y pudiesen disfrutar.
Raimondi desarrolló
su interés hacia la naturaleza con método científico y dio a los peruanos lo
que les faltaba: el conocimiento de sus recursos naturales y, sobre todo, una
catalogación. Su trabajo fue de investigación, recolección y recopilación de
ensayos para que sus hallazgos estuvieran al alcance de todos. No fue un
intelectual cerrado en su mundo, sino que fue de los más importantes
intelectuales que dieron a conocer el Perú. La prueba de esto son sus cartas a
personalidades internacionales y su participación a la Exposición de Francia
con una selección de minerales que descubrió en Perú y que le hicieron ganar
la medalla de oro.
Antonio
Raimondi fue viajero, científico, historiador, arqueólogo, botánico,
etnógrafo, geógrafo, cartógrafo, geólogo, mineralogista, paleontólogo, químico
y zoólogo, llegó al Perú y se quedó hasta sus últimos días.
GLORIA
Y HONOR A ANTONIO RAIMONDI, SIGAMOS SU EJEMPLO DE VIDA.
(*)Profesor
de HGE y FCC
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